LO ADVIRTIO EL GENOCIDA DE PARACUELLOS HACE 32 AÑOS

Dimitri Malinovski, secretario del KOMINTERN, pronuncio un discurso en el año 1949, en la Escuela de Guerra política de Moscú que termino diciendo: “ Hoy no somos bastante fuertes para atacar. Nuestra hora llegara dentro de veinte o treinta años. Los estados capitalistas serán felices colaborando a su propia destrucción... Lanzaremos el más espectacular movimiento por la paz que se haya conocido en la historia del mundo. aprovecharemos todas las ocasiones para hacernos amigos. Y cuando hayan bajado la guardia, los aplastaremos con nuestro puño cerrado”.

Gracias a Dios el amigo Dimitri no acertó en su profecía y por el contrario fue el “Muro” el que se derrumbo a finales de la década de los ochenta, pero hemos de admitir que su política pacifista, ha dejado heridas sin cicatrizar que llegan hasta hoy, Europa es un

ejemplo.

Aquí en España con el advenimiento de nuestra particular partitocracia, vivimos las estridencias pacifistas que, finalmente, llevaron a la supresión del servicio militar y a un status de enorme dificultad en la captación para encuadrar el cada vez mas disminuido ejercito.

De manera similar a Malinovski, el Doctor “Horroris causa” Santiago Carrillo, jefe de los asesinos de Paracuellos, con ocasión de una entrevista que le realizo en el año 1975 (cuando Franco ya estaba en su lecho de muerte) la insigne periodista Oriana Fallaci, hacia también una manifestación curiosa. Expresaba su odio a Franco y sus planes de destrucción del Régimen mediante una huelga general que paralizara España dando por hecho que los jóvenes civiles y militares de la época estarían a su lado… decía esto: “ Hoy se batirían con nosotros los hijos de quienes ayer se batían contra nosotros. No queremos pedir a los jóvenes de hoy que maten a sus padres.(…)”

Es curioso, si uno pasa revista a los orígenes de los políticos actuales (socialistas y liberales descalificadores todos del Franquismo) puede observarse cuantos de ellos hacen verdad la premonición del asesino de Paracuellos. Física y moralmente abundan quienes han repudiado, traicionado y destruido el enorme esfuerzo y sacrificio de sus antecesores.