Barcelona 12de noviembre de 2006
Señor
Secretario de S.M.
Estimado
señor:
Le
envío estas “Reflexiones” que un grupo de militares retirados y familiares
hemos redactado sobre la situación actual de nuestra sociedad española. En
ellas aparece una breve referencia al Rey, referencia que en su redacción
inicial era mucho más dura. Los abrazos reales a un genocida como Santiago
Carrillo Solares no tienen justificación. El rey debería saber que muchos de los padres y familiares fueron
asesinados en Paracuellos por este sujeto, entonces Responsable de Orden
Público en el Madrid del inicio de la guerra civil que para muchos fue de
auténtica Liberación. Los silencios reales ante las ofensas a nuestros
sentimientos con la destrucción de lápidas, monumentos o monolitos a los
caídos, son angustiosos, lo mismo que ante la mentira histórica
institucionalizada que él consiente mientras no se le tambalee el Trono.
Le
envío a usted estas “Reflexiones” porque sabemos que el Rey jamás las leerá,
pero es conveniente que alguien de la casa Real sepa que ya están en los
“medios” y en “Internet”.
Sería
conveniente que el Rey sepa lo que se comenta, en conversaciones entre
militares retirados y no retirados sobre sus actitudes y silencios. Que no se
fíe de los aduladores. Entre la gran familia militar y la casa Real, el abismo
se va ensanchando.
Le
saluda
PD.-Yo
no soy el responsable de estas “Reflexiones”, soy simplemente el “recadero”