Jesús Flores Thies

Coronel de Artillería-retirado

                         

                Barcelona 1 de mayo de 2007

 

     Mi general: Acabo de enterarme que la felonía institucionalizada de quitar a los españoles (no al Ejército ni a los militares, a todos los españoles) el Castillo y el Museo Militar de Montjuich, se cumplirá inexorablemente en este mes de mayo.

No voy a pedirte que hagas algo por impedirlo, pues sé que no lo harás, ya que el “Mando” te habrá ordenado obedecer y aceptar, en nombre, esta vez si que de todos los militares humillados, la vergüenza de esa cesión y de esa entrega. Te escribo para tratar de evitar que los fondos de este Museo traicionado y vendido a los más enconados enemigos de España y del Ejército que tú, aquí en Barcelona, representas, desaparezcan como han desaparecido en otras ocasiones en que esta gente miserable se ha apoderado de bienes que no eran suyos. Recuerda Rumasa, los Colegios Mayores, los Albergues Juveniles, las Ciudades Sindicales, etc. 

La excelente Biblioteca, que mi amigo el Coronel Montesino aumentó y organizó, perfeccionando mediante la informática, sus archivos, tiene libros muy valiosos que, de no evitarse, pasarán a manos de golosos particulares, al igual que armas de gran valor, cuadros, armaduras, etc. Recuerda que allí, encerrado para que no se avergüence de lo que ocurre en la superficie, está la estatua ecuestre del Caudillo ¿Qué se va a hacer con ella?

Me imagino que dirás que eso no ocurrirá porque se va a almacenar todo en el Cuartel del Bruch, pero yo que tú no me fiaba de esa tropa depredadora y rencorosa ya que, teniendo en cuenta que el Alcalde y el Presidente de la Generalidad pertenecen, como tú, a la presidencia del Patronato, o como se llame eso, pueden reclamar o quitar lo que les plazca.

Yo creo que, en pura lógica, si es que vosotros podéis tener algún peso en paliar esta vergonzosa entrega, es que el Museo Militar de Montjuich sea cedido a otra ciudad española que merezca tal Museo. La Barcelona del Tripartito no se lo merece, y pongo como ejemplo Valencia, que ha creado un Museo al que el expulsado de Barcelona daría una categoría extraordinaria. Además de Valencia, podía ser Córdoba o Murcia o Palencia o Valladolid…. , todas las ciudades de España acogerían este Museo como se merece. Ni almacenaje ni dispersión.

Ya sé que esta carta no te agradará ni por el fondo ni por la forma, pero creo que puedes sacar una consecuencia y hasta una idea factible: la de esa cesión a otra ciudad española, que no es necesario que sea capital de provincia.

Me imagino que con el ministro que tiene DEFENSA y con el triste dejar hacer del JEME y JEMAD, esta solución no será tenida en cuenta, pero, quién sabe, a lo mejor por ahí encuentran una salida medio digna a esta vergonzosa humillación y derrota. No creo que haya respuesta a esta carta, pero tengo la esperanza de que un día nos enteremos de que este Museo, íntegro, ha salido de Cataluña para ser exhibido sin problemas ni odios en una ciudad española.