EL ESPIRITU DE UNIDAD

El Coronel francés Charles Dupic, veterano de las dos guerras europeas, decía que en los momentos duros del combate, no podía esperarse la reacción positiva y la superación del instinto de conservación del soldado, basándose simplemente en discursos patrióticos, que solo podía esperarse la superación del miedo instintivo, mediante el ascendiente entre compañeros y mandos inmediatos.

En el “ABC de la batalla defensiva”de Franco, daba a la cohesión vital importancia y, añadía además, que la diferencia entre el comportamiento valiente o cobarde de una tropa, estriba en la mayoría de los casos, en no rebasar el limite de su resistencia y que ese limite lo determina una simple línea de tiempo soportando situaciones de alto estrés o impotencia. Precisaba luego, en una sencilla y magnifica doctrina, procedimientos precisos para no empeñar prematuramente al soldado y disposiciones tácticas que evitaran esas situaciones negativas. Los iluminaba con ejemplos concretos de hechos puntuales vividos por él, tanto en la guerra en Marruecos como de la Cruzada de liberación y otros de la segunda guerra en Europa.

Una no lejana experiencia, como fue Malvinas, viene a dar la razón a ambos. El dispositivo argentino violaba de manera clara la doctrina expuesta por Franco en su ABC, y sin dudar del patriotismo en las líneas argentinas, quedo claro que la cohesión de aquellas bisoñas tropas y, en consecuencia, la debilidad del ascendiente que reclama Dupic hicieron el resto.

Tanto lo dicho por Dupic como por Franco, exigen de los Mandos inmediatos el mayor conocimiento de sus subordinados y la capacidad de ganarse su confianza, las Reales Ordenanzas inciden en ello y dan las pautas cuando tocan conceptos como la disciplina, la lealtad, el honor, la justicia, la preparación, la tradición, etc. en los artículos que dedica al ejercicio del Mando; y pueden encerrarse en un corolario final: “El espíritu de Unidad”

Vivimos en activo, como una lesión a este espíritu de Unidad, el cambio de disposiciones que siendo Regimentales pasaron a ser de carácter general. Como ejemplo, el curso de ascenso en las clases de tropa. En la actualidad un soldado que asciende al empleo de Cabo, o un Cabo que lo hace al de Cabo1º, se ve en la mayoría de los casos, destinado obligatoriamente, a otro Regimiento distinto, donde va a encontrar inevitablemente otro talante, que en la milicia se ha llamado de siempre “espíritu de Unidad” y que inevitablemente diferencia a una Unidad Aerotransportada, de otra de Montaña, Paracaidista o Legionaria.

Ahora, cuando nos encontramos fuera de actividad, Leemos en internet que en la intimidad del ejército han penetrado los procedimientos de la estadística social. Se hacen encuestas anónimas para evaluar el sentir moral de Cuadros y Tropa. ¡No lo entendemos! Nos desconcierta, nos preocupa y solo nos queda rezar para que no tengamos nuestras propias Malvinas.